Un día por la tarde volteaste y me dijiste que si, me dijiste el si que salvaría la noche de ese gran día... aun agradezo la confianza de haber dicho que si.
Por eso cuando escucho Good Souls.. recuerdo las almas buenas que se atraviesan en los caminos... y es asi que ya son casi 3 años de amistad.
CONTINUARA....
sábado, 24 de abril de 2010
domingo, 11 de abril de 2010
La hora Violeta
Y ella le llamo la Hora Violeta, donde en la oscuridad y el espacio reducido lo convertía en el máximo de los recintos de su paz.
Ella decía que le llamaba la Hora Violeta, tiempo en el que solo ella vivía, sentía y olvidaba, tiempo en el que podía lograr convertirse en la persona jamás pensada.
La hora Violeta, para ella significaba un sueño, un destello en el tiempo que se volvía adictivo, necesario pero a la vez grato, admirado, deseado y esperado...
Así es, la Hora Violeta llego para quedarse en ella, para poder lograr el máximo destello de luz dentro de ella, para dejarse llevar por el ambiente convertido en el lugar de su preferencia según su imaginación... la hora violeta le permite encontrarse con ella misma.
Ella busca la Hora Violeta, siempre la busca acompañada pues dice que no puede hacerlo sola. Siempre busca a la persona que más confianza le tiene para poder dejarle ver todo lo que la hora violeta puede hacer, ella... sigue buscando, sigue probando...al final es su hora violeta, tiempo en el que ella es lo que no es delante de la gente, hora donde puede dejarse ver, donde puede fingir siendo real, hora donde los pajaros no vuelan y los peces no nadan, hora donde los arboles comen y las flores vuelan... hora donde los espiritus y las almas se ven envueltas, confundidas por si mismas hasta que no se distinguen.
Ella le llama.... La hora Violeta un lapso de 60 minutos que son el destello de su imaginación más cortos, ella a veces desea poder tener más horas violetas, pero eso es imposible pues le perdería el gusto y el asombro de hacer algo nuevo.
Ella tiene su hora violeta, asi le puso ella... dispuso de ese nombre porque le gusto, no tiene más motivos.
Es su hora violeta...
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